10 CONSEJOS PARA VOLVER A LA RUTINA SIN VOLVERTE LOCA

Septiembre ya está aquí y con él llega la vuelta al cole, a la rutina, a horarios más fijos, a organización de comidas…

Y, por desgracia, para muchas personas llega la frustración, la culpa o los remordimientos por lo que ha pasado en verano o la desesperación por querer hacerlo todo perfecto desde el día 1.

Hoy te traigo 10 consejos para que la vuelta te sea más fácil. ¡Vamos a ello!

CONSEJO 1: No pienses en lo que podrías haber hecho sino en lo que puedes hacer HOY. No sientas culpa por los helados que te has comido o por las comidas que has disfrutado con tus amigos o familiares. Para muchas personas, el verano es el único momento del año en el que pueden relajarse, desconectar y dejar de lado la rutina. Esos días en los que el único objetivo del día es no hacer nada. Así que no te desesperes si la comida no estaba entre tus prioridades, ¡es normal!

CONSEJO 2: No empieces otra dieta; dieta en el sentido de algo estricto, algo cerrado, que no disfrutas ni te gusta. Olvídate de los artículos que leas en revistas sobre “pierde los kilos que hayas ganado durante el verano con esta dieta”, “dieta détox para recuperar tu cuerpo”, “cómo compensar los excesos del verano”. NO HAGAS CASO A NADA DE ESTO. No necesitas compensar lo que has comido durante el verano ni “volver a empezar”. Tu cuerpo no necesita un détox ni una dieta restrictiva para “recuperarse” de unas vacaciones.

CONSEJO 3: al hilo con el anterior, ve poco a poco. Haz una lista de cosas que quieras recuperar o incorporar a tu vida y elige 1 cada semana. Por ejemplo: la semana 1 quiero  recuperar unos horarios compatibles con el trabajo y descanso, me voy a ir a dormir media hora antes cada día hasta regularme de nuevo. La semana 2 quiero organizar mis comidas, hacer una compra saludable y cocinar al menos la mitad de ellas. La semana 3 quiero retomar/empezar el ejercicio físico…

CONSEJO 4: siéntate y planea un menú de comidas y cenas sencillas para la semana. Si improvisas cada día, es fácil que acabes recurriendo siempre a las mismas comidas o dejar de incluir grupos de alimentos porque se te olvida. No pasa nada por repetir comidas (y puede facilitarnos la organización), pero intenta que haya más variedad y estén presentes diferentes grupos de alimentos.

CONSEJO 5: si sois varios en casa, no te encargues solo tú de pensar las comidas. Si todos vais a comer, todos podéis pensar. Además, si tienes peques en casa, es más fácil que se abran a comer si ellos han sido partícipes de pensar y/o cocinar los platos.

CONSEJO 6: piensa también desayunos, almuerzos, meriendas o snacks que suelas hacer en tu día a día. No significa que tengas que hacer todas estas comidas, simplemente ten ideas y alimentos a mano para aquellos momentos en los que los necesites. A veces únicamente pensamos en comidas y cenas pero lo que hacemos a primera hora del día o entre horas también cuenta y son momentos perfectos para incluir alimentos que no suelen formar parte de las comidas principales: fruta, frutos secos, avena, yogures… Si quieres ideas, las puedes encontrar en el último post o pinchando aquí.

CONSEJO 7: haz la compra de forma tranquila, si puedes hacerla un par de días antes de que empiecen las clases o el trabajo, mejor. Una vez tengas las comidas de la semana pensadas, haz una lista de todo lo que necesitarías tener en casa para cocinarlas. No nos vale de nada que pensemos las comidas y no tengamos los ingredientes para hacerlas. Ve al super con tiempo, tranquila y sin hambre.

CONSEJO 8: ten una despensa SOS. Piensa alimentos no perecederos que puedas tener en la despensa para esos días en los que la vida se te eche encima y tengas 0 tiempo o 0 ganas de sacar una sartén. Algunos ejemplos: conservas (legumbres como garbanzos, lentejas, alubias, guisantes…, verduras como pimientos asados, champiñones, alubias verdes, cardo…, latas de atún, bonito, sardinas…); cereales (vasitos de arroz o quinoa; avena, pan congelado, patatas en conserva…); verduras congeladas, bolsas para el micro, ensaladas ya preparadas… Al contrario de lo que se suele pensar, las conservas o congelados pueden formar parte de una alimentación saludable y son un recurso salvavidas fantásticos para esos días sin tiempo. Tenerlos en casa puede marcar la diferencia entre comer lo primero que encuentres o pedir algo por falta de tiempo, y poder preparar una comida completa, saciante y nutritiva en 5 minutos.

CONSEJO 9: retoma el ejercicio poco a poco. Si llevas unas semanas (o meses) sin hacer ejercicio, no pases de 0 a 6 días a la semana porque fliparás con las agujetas y no querrás volver😂. Empieza moviéndote un poco más en tu día a día, un par de días a la semana ejercicio de fuerza, movilidad, estiramientos… que tu cuerpo se adapte poco a poco. Y con el ejercicio, no pienses en “quemar el verano”, piensa en cuidar tu cuerpo y ser funcional.

CONSEJO 10: como último consejo quiero decirte que NO TE FRUSTRES si no sale como esperas. Puede que la primera semana vaya bien y sientas que nada puede contigo, la motivación del comienzo y la energía de venir completamente renovada del verano puede hacernos sentir que podemos con todo. Pero si la segunda semana se te hace más cuesta arriba, no pienses que porque un día no cocines, no vayas a entrenar o pase X cosa que mande todo al garete, no sirve de nada lo que has hecho hasta ahora. La vida es una montaña rusa y querer controlar todo es prácticamente imposible; a veces la vida pasa y no podemos hacer nada. Ten claras tus prioridades y, cuando las cosas no salgan como esperabas, pregúntate: ¿Qué puedo hacer hoy por mi salud?

Y si necesitas ayuda para volver a la rutina de una forma más organizada, sin dietas, prohibiciones ni compensaciones, y quieres que alguien te ayude a planificar tus comidas mientras aprendes a cuidar tu alimentación sin frustración, escríbeme, ¡estaré encantada de ayudarte! 💕

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