SUEÑO: por qué está infravalorado en nuestra sociedad y por qué deberíamos darle mayor importancia

Vivimos en una sociedad en la que el descanso se deja como la última prioridad del día. Duermes si te sobra tiempo o si acabas la interminable lista de tareas que te has propuesto.

Seguro que has oído frases como “ya dormiré cuando me muera” o “el finde recupero todo el sueño perdido” pero… ¿sabías que esto no es la mejor idea”.

FUNCIONES DEL SUEÑO:

Más allá de sentirnos descansados y con energía en nuestro día a día, tener suficientes horas de descanso de calidad es importante, ya que el sueño tiene varias funciones.

  • Reorganización de conexiones neuronales y desarrollo cerebral
  • Consolidación de recuerdos y aprendizaje: un insuficiente o mal descanso deteriora la memoria, atención y rendimiento cognitivo
  • Restauración de la energía cerebral, síntesis de proteínas y reparación de tejidos
  • Eliminación de metabolitos y toxinas del cerebro
  • Contribución a la conservación de energía y termorregulación. La restricción de sueño se asocia a mayor probabilidad de ganancia de peso, alteración de la glucosa y riesgo de diabetes
  • Regula el sistema inmune, protegiéndonos frente a infecciones, enfermedad cardiovascular, cáncer y depresión

¿Necesitas más motivos para darle la importancia que se merece?

Y es que muchas veces, cuando pensamos en cuidar nuestros hábitos en general nos centramos únicamente en comer mejor o entrenar más pero no le damos importancia al descanso o al estrés. Puede que levantarte una hora antes para entrenar un poco más sea más perjudicial porque te estás quitando horas de sueño (si no te vas antes a dormir, claro) que los beneficios que te está dando ese ejercicio extra.

¿Cuánto necesitas dormir?

Como con casi todo, depende, hay gente que necesita más horas que otra pero por lo general entre 7-9h de sueño cada día sería lo más óptimo en adultos de entre 18 y 65 años (con menos de 18 años necesitas más y a medida que avanza nuestra edad se suelen necesitar menos)

Lo ideal sería que tu cuerpo esté tan bien regulado que puedas despertarte sin alarma y te sientas descansado.

CONSEJOS PARA MEJORAR TU DESCANSO

  • Horarios regulares. Intenta irte a dormir y despertarte siempre a la misma hora (sí, el fin de semana también, o al menos que no haya muchísima diferencia)
  • Adiós pantallas mínimo 1 hora antes de dormir. Móvil, tele, Tablet…
  • Realiza ejercicio físico de forma frecuente. Si puedes elegir, por la mañana o a primeras horas de la tarde, mucho mejor. Si el único momento del día en el que puedes hacerlo es más tarde, ¡hazlo! Solo intenta separarlo todo lo que puedas de la hora de irte a dormir
  • La habitación: oscura y sin ruidos. Utiliza antifaz y tapones si ves que es necesario. Además, no debería hacer ni mucho frío ni mucho calor.
  • Colchón, almohada y ropa cómoda
  • Evita cafeína y alcohol por la tarde y noche. Con el alcohol, aunque notes que te “da sueño”, el descanso no es de calidad pues es un estimulante.
  • Dieta equilibrada durante el día, evita alimentos pesados, copiosos o que no te sienten muy allá por la noche.
  • Usa técnicas de relajación, música relajante, estiramientos suaves, respiraciones… Si tu cabeza no para de dar vueltas antes de dormir, prueba a escribir en un cuaderno las ideas que te rondas o tareas que tienes que hacer al día siguiente para que se relaje el cerebro.

Alimentos que ayudan al descanso:

  • Verduras, especialmente las de hoja verde
  • Frutas, especialmente frutos rojos
  • Frutos secos y semillas
  • Hidratos de carbono, especialmente tubérculos como la patata o el boniato
  • Cereales integrales
  • Legumbres, si las toleras bien. Puedes probar en recetas más fáciles de digerir como el hummus
  • Lácteos

Por último, consejos si has pasado una mala noche:

  • Exponte a la luz del sol a lo largo del día. Si no hay sol, al menos luz natural. Es decir, sal a la calle.
  • Haz ejercicio. No hace falta que te pegues el entrenamiento de tu vida si estás cansado pero al menos un pequeño paseo para activarte va a hacer que duermas mejor
  • Evita tomar cafeína en exceso para mantenerte despierto. Puede conllevar a otra mala noche y entrar en un ciclo del que es más complicado salir
  • Evita estar tumbada/o todo el día y expuesto a pantallas y luz artificial
  • Evita echarte una siesta muy larga y/o cerca de la hora de dormir
  • Cena temprano y algo que sepas que te sienta bien

Aunque no te apetezca hacer todo esto porque solo te apetece estar tumbada/o en el sofá, tu yo de mañana te lo agradecerá

Si quieres apoyo personalizado, no dudes en contactar conmigo. ¡Estaré encantada de ayudarte!

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